En la Feria de Oficios queremos abarcar todos los aspectos de la vida cotidiana en este rincón de la sierra:

- la confección de ropa, con los bolillos, los telares, la muestra de indumentaria tradicional.

- los trabajos del campo, con la agricultura, la ganadería o la caza.

- la elaboración de alimentos, como el queso, el embutido, el pan, el vino, el aceite, las aceitunas

- los dulces, como los helados, los buñuelos, el membrillo, las mermeladas o las pastas

- la fabricación de herramientas y objetos útiles, como las cestas de mimbre o esparto, los tapones de corcho, las alpargatas, los cinturones y otras piezas de cuero, los cuchillos y otras herramientas, las velas, los cántaros o los muebles

- los oficios “de temporada” como el esquilado de los machos o la confección de una carbonera.

- por supuesto las actividades artísticas y de ocio, con la actuación del Coro y Rondalla de Almedíjar, las “bailas” y el pasacalles con los dulzaineros.

Además contamos con la colaboración de otros artesanos de nuestro entorno, que nos van a enseñar otros oficios que no estaban presentes en el municipio pero que eran tan necesarios como los anteriores:

- la alfarería, muy activa en Segorbe e imprescindible para cocinar o almacenar agua o aceite.

- la carpintería.

- la cantería, ahora decorativa pero hasta hace poco fundamental en la construcción.

- el trabajo del latón.

- la sillería, oficio necesario para el ajuar doméstico.

Pero no sólo vemos los resultados de estos trabajos, sino que podemos ver cómo los ejercen quienes siempre lo han hecho, o quienes, más jóvenes, han tomado hoy el relevo. No olvidemos que muchos de estos oficios no están aún perdidos, y que seguramente hay muchas cosas que aprender de ellos.

 

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